El legado del tercer ciclo de Javier Aguirre con México
El ‘Vasco’ cerró su tercer ciclo con México tras ganar Nations League y Copa Oro, disputar el Mundial 2026 y dejar a Rafa Márquez como sucesor
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Cuando Javier Aguirre regresó por tercera ocasión a la selección mexicana, el contexto era distinto al de sus dos etapas anteriores. México venía de una eliminación en fase de grupos en la Copa América 2024 y la presión aumentaba por la cercanía del Mundial 2026, torneo en el que el país sería anfitrión junto a Estados Unidos y Canadá. El reto del ‘Vasco’ ya no consistía únicamente en apagar una crisis inmediata, sino en ordenar un proceso con fecha mundialista y continuidad hacia el 2030.
Aguirre asumió el cargo con un discurso enfocado en la estructura. “Hoy más que nunca veo con alegría que hay un proyecto que no es solamente llegar a salvar tres partidos de eliminatoria”, dijo el entrenador al hablar de su regreso al Tricolor. Su tercera etapa nació con una idea que marcó distancia de 2001 y 2009: esta vez no se trataba solo de clasificar, sino de dejar una base.
Del regreso de Aguirre a los títulos de Concacaf

La cronología comenzó el 22 de julio de 2024, cuando la Federación Mexicana de Fútbol anunció a Javier Aguirre como técnico de la selección nacional y confirmó a Rafael Márquez dentro del cuerpo técnico. Desde el inicio, la FMF presentó el movimiento como parte del Proyecto 2030, con Aguirre al frente rumbo al Mundial 2026 y Márquez perfilado como sucesor para el siguiente ciclo.
El primer tramo del proceso estuvo centrado en reconstruir la confianza del grupo. El inicio de esta etapa tuvo como primer partido la victoria 3-0 ante Nueva Zelanda, el 7 de septiembre de 2024, un duelo que sirvió como punto de partida para la nueva gestión. Aguirre buscó recuperar el sentido de pertenencia en el vestidor y volver a colocar a la selección como prioridad para los futbolistas.
La reestructuración no solo se dio en cancha. Durante el proceso, Juan Carlos Rodríguez dejó su cargo como alto comisionado de la Federación Mexicana de Fútbol y presidente ejecutivo de la Comisión Ejecutiva del Fútbol Mexicano en diciembre de 2024. Pese al cambio directivo, el cuerpo técnico mantuvo la ruta deportiva trazada y el ciclo no se interrumpió.
El primer golpe deportivo llegó en marzo de 2025. México venció 2-1 a Panamá en la final de la Concacaf Nations League en el SoFi Stadium de Inglewood, California, y consiguió por primera vez ese título. Raúl Jiménez fue una de las figuras de aquella final, que abrió una etapa de resultados para un equipo que necesitaba sostener su proyecto con campeonatos.
Meses después, el Tricolor volvió a levantar la Copa Oro. México derrotó 2-1 a Estados Unidos en la final disputada en el NRG Stadium de Houston y alcanzó su décimo título en el torneo de Concacaf. Con la Nations League y la Copa Oro en el mismo año, Aguirre cerró el 2025 con dos conquistas oficiales que fortalecieron el camino hacia la Copa del Mundo.
Mundial 2026, relevo de Márquez y legado

En el Mundial 2026, México llegó con una mezcla de experiencia y renovación. La convocatoria combinó futbolistas de recorrido con elementos jóvenes como Gilberto Mora y Obed Vargas, dentro de un plantel que buscaba competir ante su afición. Aguirre apostó por un grupo con estructura, liderazgo interno y jugadores capaces de asumir responsabilidades en una Copa del Mundo disputada en casa.
El recorrido mundialista terminó en octavos de final, con derrota 3-2 ante Inglaterra en el Estadio Azteca. México compitió en un partido de exigencia, pero no logró avanzar a los cuartos de final. Después de la eliminación, Aguirre confirmó el cierre de su tercera etapa al frente de la selección mexicana, tal como estaba previsto dentro del proyecto federativo.
El relevo quedó formalizado este 8 de julio de 2026, cuando Rafael Márquez fue designado como nuevo entrenador de la selección mexicana rumbo al Mundial 2030. La transición no apareció como una decisión improvisada: Márquez había trabajado como auxiliar de Aguirre durante el ciclo mundialista y su ascenso formaba parte del plan trazado desde 2024.
El legado del tercer ciclo de Javier Aguirre queda marcado por tres líneas: la recuperación competitiva tras la Copa América 2024, los dos títulos oficiales de Concacaf en 2025 y la entrega de un proyecto con sucesor definido. El Vasco se marchó con una selección más ordenada, una base reconocible y un vestidor que volvió a transmitir compromiso con la camiseta nacional. Su historia con el Tricolor terminó con un cierre distinto al de sus etapas anteriores: esta vez, además de resultados, dejó continuidad.


